Le Coq Sportif quería una acción que pusiera en valor la marca, algo simple y efectivo. Lo que ellos no sabían, es que encontraría una joya.
Iban a ser las olimpiadas de 2024 y descubrí que siempre han sido los diseñadores del chándal de la federación francesa. La verdad, es un buen punto de partida.
Tras ver muchas competiciones de los JJOO caí en que Francia tiene mucha diversidad y que esas personas se sienten además de franceses de su propio origen. ¿Por qué no representarlo poder representarlo?
