Greenpeace buscaba una publicación en redes para el Día Mundial de la Salud. Algo que pusiera el foco en algo de lo que no se habla lo suficiente: cómo la industria cárnica manipula la ciencia para seguir vendiendo su producto, cueste lo que cueste.
Y ahí surgió la idea. ¿Qué pasa cuando la verdad no les favorece? La maquillan. Publican estudios confusos, distorsionan los datos, cambian el discurso. Lo limpian todo con una capa de “ciencia” para que parezca saludable, sostenible… incluso necesario.
Así nació esta campaña. Usando el lenguaje visual de los productos de limpieza y se transformó en una denuncia. Porque cuando maquillan los datos sobre salud y sostenibilidad, lo mínimo que podemos hacer es sacar el trapo. Y gritarlo claro: no todo lo que brilla en los estudios brilla en la realidad.
Echa un vistazo a la publicación: Greenpeace

